viernes, septiembre 15, 2006
jueves, septiembre 14, 2006

Para hacer funcionar a las estrellas es necesario apretar el botón azul.
Las rosas están insoportables en el florero.
¿Por qué me levanto a las tres de la mañana mientras todos duermen? ¿Mi corazón sonámbulo se pone a andar sobre las azoteas detectando los crímenes, investigando el amor?
Tengo todas las páginas para escribir, tengo el silencio, la soledad, el amoroso insomnio; pero sólo hay temblores subterráneos, hojas de angustia que aplasta una serpiente en sombra.
No hay nada que decir: es el presagio, sólo el presagio de nuestro nacimiento
JAIME SABINES
Juan me abandonó esa misma noche, y no, no por Marta, la ex novia pija y monísima de la muerte, sino por una tal Raquel, abogada de oficio, separada y clon oficial de Paula Vázquez.
Y empecé de nuevo, como siempre, como antes de conocerle...como ayer, en definitiva.
LA PRIMERA PRIMAVERA. CUARTA PARTE
miércoles, septiembre 13, 2006
martes, septiembre 12, 2006

No logro recordar con exactitud cuánto tiempo pasó desde que aterrizamos de nuevo en Madrid hasta que conocí a sus padres, figuré como invitada estrella en el bautizo de su primer sobrino - Jaime, un niño monííísimo con cara de mazapán y ojillos de pequeño saltamontes- y cené con sus más pijos imposible compañeros de promoción, hasta que tomamos de nuevo un avión, este vez ya de Luna de Miel, a París. Debe de haber sido poco, ya que ni tiempo tuve de elegir el color de mi pelo para la ocasión con tal trajín, así que fue mi suegra quien lo hizo por mí. Dios, cómo pude dejarme hacer de esa manera!
Colaboré ocasionalmente durante un par de años con columna propia en la gaceta cultural de El Pais, pero Juan, que no aceptaba mi ideología sobradamente republicana y deslenguadamente impúdica, logró convencerme con carantoñas y no sin discusiones varias, de que mi lugar se encontraba en casa, escribiendo eso sí, de forma incondicional para la parroquia de pseudo lujo en la que vivíamos, acompañada, of course, de un bonito mandilón azul oscuro a la última y perro chihuahua que me ladrase incluido. Fueron años de caricias que llegaban tarde, de silencios operísticos, de lluvias de escarcha que me empapaban hasta las bragas de tanto deseo NO consumado. Hasta que decidimos -decidimos?- ir a por el bebé que tanta ilusión hacía a Elsa, sí, la misma suegra que antes había elegido el color de mis ganas. Y viendo que el terreno económico era mucho más que solvente aunque Juan nunca estuviese en casa, llegase tarde, cansado y con una mala leche increible, se acordó que era el momento idóneo. Pero al sexto intento sin resultado evidente, Juan me bautizó "no apta" y allí mismo, en la oscuridad de mi útero, desapareció la esperanza estéril de la fecundidad. Nunca más volvimos a hacer el amor.
LA PRIMERA PRIMAVERA. TERCERA PARTE
lunes, septiembre 11, 2006

Cargo un corazón que no me pertenece, que se despierta en la noche y pregunta por el Sol, que se recuesta en el sofá los domingos por la tarde y toma café frente a la cristalera de mi bar favorito...
Cargo un corazón que tiene cara de duende anciano, que me acaricia el hueco de las rodillas y se postra ante otros corazones de mayor envergadura, que no logra hallarse en los mapas y se pierde en las carreteras de dos direcciones, que canta durante días enteros...
Cargo un corazón que te reclama, que se impulsa desde la cama hasta la cocina los lunes por la mañana y se duerme en el metro a media tarde, que escucha a María Callas y se despereza con Bowie, que habla 3 idiomas y un dialecto, que se cansa de estar cansado otra vez...
Cargo un corazón ansioso de lluvia, que se menea en el bar de Tamara y bebe Gyn en el San Mateo, que se zarandea al subir la cuesta y al que le cuesta respirar tras cada caída, que se tiñe las ganas de negro y reparte flyers los viernes...
Cargo un corazón que desea y odia y ama y descubre y rechaza y posée y reclama y gime y responde y se oculta y calla y exige y grita...
Cargo un corazón que, en dos palabras,
se desangra.
jueves, septiembre 07, 2006
miércoles, septiembre 06, 2006
Llena todo tu espíritu de lumbre;
NICOLÁS GUILLÉN

Canto,
Cantemos,
para que no se detenga jamás el sonido de estos pasos estallando,
haciendo trizas el pasado,
el brillo de las bayonetas bordeando las fronteras
como una muralla de madres protectoras,
celosamente cuidando a su criatura.
Que manen de la tierra los frutos fértiles
de estos hermosos campos
y resplandezcan las máquinas
trabajando a todo vapor en las fábricas
y salga el sol desparpajado
rompiendo aberturas de puertas y ventanas,
para que tomemos de las crines al tiempo
-alumbre de vientos que barran la miseria-
hombres, mujeres, nacidos con el futuro en andas;
que triunfe la poesía, el amor y venga la bonanza,
la tapisca del oro y las mazorcas,
la cosecha de palabra y ejemplo,
el trueno decidiendo a los inciertos.
Reino de la alegría, el jubilo, los besos,
te hemos venido haciendo tanto tiempo,
gestando el sol,
!ardiéndonos por dentro!
GIOCONDA BELLI
martes, septiembre 05, 2006
Yo digo que no hay quien crezca
Yo digo que no hay talante
Yo digo que no hay más canto
«Días y flores», 1974 1975.
Silvio Rodriguez

LETTING THE TELEPHONE RING
i am letting the telephone ring
cause i don't want to know why
i don't want to hear you explain
i don't want to hear you cry
i have written so much about you
so much i though i knew
words like water used to flow
now what can i possibly have to say
she is someone i don't even know
and all the things that you've given to me
i see now were simply reparations
they were gifts of your guilt
they were my preparation
i know i should be mature
keep my feet on the floor
but for some reason i just
don't want them anymore
i know this shouldn't be important
compared to you and i
but i can still hear my questions
and i can still hear you lie
now vicariously i have her in me
i want to peel off my skin
let the water wash in
you always said that i was hiding
that i was hiding from you
but you are capable of things that i could not do
remember how you pretended
pretended to touch me
i remember how i couldn't bring myself
to believe
i remember wondering what was wrong
what was wrong-
how could i be so naive
© 1992 ani difranco / righteous

Pero en esta tarde de soledad y pájaros azules, el recuerdo de lo que nunca he logrado recordar acude a mi memoria desprovista de chalecos que le eviten el naufragio. Me confunden tu voz y el aullido de los perros y los cantos de las sirenas en las ambulancias y los pasos perdidos y las copas de vodka y el olor a chocolate recién hecho y los jerséis de verano y las Tierras Prometidas por venir y las voces en los teléfonos y lo que nunca decimos por miedo a no tener más que decir, a haber dicho demasiado, a no decir suficiente...
Y ahora que estoy a punto de coger el avión rumbo a Praga y poner tierra de por medio, recuerdo también que valoré el suicidio como posibilidad alternativa a la muerte prematura de mis sentidos. En la nota de despedida escribiría algo así como: " No se culpe a nadie de mi muerte. Me suicido, porque de no hacerlo, seguramente, con el tiempo, te olvidaría. Y no quiero ".
En fin...mi carta se ha alargado infinito. Cuando me leas - en caso de que todavía recuerdes quién soy -, ya estaré lejos. Necesitaba soltar todo esto para empezar de nuevo. Espero no haber incordiado demasiado. Recuerdos a tu mujer y a tus hijos.
Tuyo hasta hoy,
Pablo.
Pd) Qué puedo hacer si ésto es todo lo que soy en tardes de soledad y pájaros azules! Porque lo peor, como siempre, es que sigo hablándole a la Luna, y sabes... creo que me escucha.
COSAS QUE NUNCA TE DIJE. ÚLTIMA PARTE
lunes, septiembre 04, 2006

He de reconocer que he participado de noches de luna llena a orillas de mares jordanos en manos de amantes que jadeaban mi nombre bajito, no fuera a ser que a Dios, en uno de esos múltiples despistes suyos, le diera por escucharnos. Y es que debe de estar muy ocupado en su tarea de voyeur ambulante porque el mundo se va a la mierda cada vez que amanece. Fíjate que hasta tuve ocasión de follar como loca a bordo de un yate gigante en pleno Adriático con uno de esos tíos que lograron hacerse con unas cuantas cuentas en Suiza provenientes de sus en principio, modestas fabricas de conservas y manifacturas varias. Cómo si se pudiese embotellar la brisa, qué insensatez! Y es que este tipo lo enlataba todo. Hasta el amor. Desgraciadamente, carezco de total vocación de envase plastificado, qué le vamos a hacer.
Todo cambió cuando conocí a Juán. Fue en La Habana. Ambos cursábamos último año de carrera. Él, Ingeniería; yo, Periodismo. Nos adivinamos ya en el avión, uno de esos cargados de jóvenes con la testosterona por los aires, purpurina en los labios y gomina hasta en las entrañas, aunque no fue hasta más tarde, a orillas de un sorprendentemente solitario Malecón, donde por fin se hizo evidente la presencia del otro. El primer beso tuvo sabor a sal, a ron amargo, a Mediterráneo y dentífrico barato, bolero y desidia a partes iguales. Una especie de cóctel molotov.
LA PRIMERA PRIMAVERA. SEGUNDA PARTE .

He seguido besando otras bocas con el alma en cabestrillo. Creo que todavía a veces me sangran las pupilas. Que no logro pronunciar mi nombre si no eres tú quien lo conjuga. Que se me ha enlutado hasta el pelo. Que me suda la conciencia de pensarte, de hacer el amor con tu luna prefabricada, aunque hayan pasado ya más de 3 malditos años. Que me nacen mordiscos en los brazos, cemento en las pesatañas y estiércol en los pies de tanto imaginarte. Que quiero suicidar tu recuerdo y no puedo. Que desearía seleccionar tu imagen y pegarle un tiro después. Que sé que flaco favor me hago condensándote en los archivos de mi mierda. Pero ay, si me llorases tú, que seguirás sabiendo a mar, querré convertirme en espuma para morir en la playa de tus nalgas. Ya ni es saliva lo que lamen mis amantes: es sal. Esperma de mi esperanza estéril. Aunque nadie en este jodido mundo parezca darse cuenta. Aunque esté roto y nadie se entere. Aunque mi corazón tan sólo sea ya una muñeca de plástico negro sin función ni beneficio alguno. Aunque haya decidido arrancar todas mis flores porque me recuerdan a ti. Aunque la primavera que vendrá siga empeñándose en hacerlas crecer de nuevo.
COSAS QUE NUNCA TE DIJE. CUARTA PARTE












