viernes, diciembre 01, 2006


¿ Y si el mundo se acabase mañana ?
¿ Seguiría aquí al despertar
o correría tan lejos como me alcanzasen las piernas ?
¿ Persistiría en el empeño de tocar
estas cosas mías que ahora toco
o cerraría la puerta de casa
y escaparía por la ventana, quizás ?


Voy a cantarte en esta tarde gris

todo lo que han llorado mis ojos negros,

hasta quedarme exento de canicas

en la palma de las manos.

He acometido el más grande de los infortunios :

destrozarme, capa a capa, sorbo a sorbo

piedra a piedra, cuerpo a cuerpo,

entre los pelos de tu vientre.

Si es que llueve esta tarde de silencio roto,

quédate tú el paragüas;

no merecen menos tus llagas de elefante

ni tu rostro enjuto de Cristo apócrifo.

Yo, mientras, te cantaré,

en esta tarde gris,

todo lo que han llorado mis ojos,

negros de lujuria y arrebato,

hasta quedarme exento de canicas

sobre las palmas de mis manos.