Hoy ha sido un día raro. Oscuro. Demencial.
Mientras sorbía el café que habría de emborracharme, advertí que algo extraño estaba a punto de acontecer. Retiré entonces los papeles, que ocupaban toda la mesa, y me dispuse a observar a través del ventanal coloreado. La calle presentaba una inusitada calma a esa hora tardía en que los perros comienzan a ladrar al unísono, vaya usted a saber bien por qué, y la iglesia que emerje al final de la calle, tan rosa y tan callada, agita entonces con altanería sus campanas indecorosas, amenazando con ensordecer al mismísimo silencio.
Todo parecía más propio de un biopic televisivo que de la vida real.
Comenzó a llover al mismo tiempo en que el camarero del lugar rompía un vaso amarillo que contenía cientos de pajitas negras. Poco antes había estado mordiendo hasta la náusea una de ellas. La más bonita. La blanca.
Sonaba en ese instante aquella canción machacona que me había acompañado durante tardes enteras muchos meses antes. Cuando aún vivía contigo. Me recuerdo apoyado junto al quicio de la ventana esperando a que salieras del portal. Te acompañaba con la mirada hasta que desaparecías girando la esquina con premura, no sin antes mandarme un beso y sonreir.
No imaginaba entonces que tantos otros días consistirían en esperar, apoyado junto al quicio de esa misma ventana, a que volvieras, sonriente y presuroso, a besarme.
Pero no lo hiciste.
La máquina de tabaco quedaba justo a la derecha de mi mesa, así que opté por fumar el último cigarrillo de mi paquete desvencijado como si, efectivamente, fuese el último pitillo que hubiese de fumar el resto de mi vida.
Ocurrió de súbito. Inhalaba con fuerza cuando apareciste.
Parecías tener prisa, caminabas con rapidez de relámpago, tal vez tratando de evitar que las finas gotas de lluvia se posasen sobre tu pelo ya humedecido. Vestías tu sempiterna bufanda azul y esa camiseta a rayas que tanto me gustaba robarte los viernes. Tu miraba apuntaba, desafiante, al frente, y la barbilla erguida te confería cierta actitud de gladiador romano.
Echaste a correr de pronto, cuando un coche rojo que pasaba a toda velocidad te salpicó los pantalones.
Y te perdí de vista.
Atrás quedaban la visión de tus cascos ultramodernos y ese último gesto displicente regalado al aire sin disimulo.
Me quedé paralizado. Aún ahora me cuesta mover las piernas.
Pagué la cuenta y saludé al camarero despistado que me guiñaba un ojo a modo de despedida, y subí corriendo a casa. Agotado todavía por el esfuerzo de llegar hasta el cuarto piso en menos de un nanosegundo, abrí la ventana con ansiedad y busqué tu figura al final de la calle. Perdiéndose junto a los charcos.
Pero ya no estabas.
Bajé a la calle de nuevo y recogí en una botella de plástico transparente el líquido blanquecino que la lluvia había ido almacenando en una pequeña hendidura de esa misma esquina por la que tiempo atrás te observaba desaparecer.
Me la bebí de un trago.
Y lo peor es que todavía tengo sed.
.jpg)
3 comentarios:
"You don't know what love is
Until you've learned the meaning of the blues
Until you've loved a love you've had to lose
You don't know what love is
You don't know how lips hurt
Until you've kissed and had to pay the cost
Until you've flipped your heart and you have lost
You don't know what love is
Do you know how a lost heart feels
The thought of reminiscing
And how lips that taste of tears
Lose their taste for kissing
You don't know how hearts burn
For love that can not live yet never dies
Until you've faced each dawn with sleepless eyes
You don't know what love is
You don't know how hearts burn
For love that can not live yet never dies
Until you've faced each dawn with sleepless eyes
You don't know what love is.....what love is...."
Hola!! Soy Laura, la loca de la colina con la que hablaste en la fiesta de Cosmofobia, apunté tu dirección y estas cosas, no sé si me recordarás, desde luego si vas tan perjudicado como yo igual no te acuerdas, je, je.
Te acabo de ver en el blog de Iwi, y me ha hecho mucha ilusión volver a verte, no sabía que tenías blog! Joé si es que hoy en día todo el mundo tiene uno! Yo también, estás invitado of course. Ya hablamos, sólo quería saludarte. Muakss
are you pink floyd?? eeeeeh??
Publicar un comentario en la entrada