sábado, mayo 05, 2007


Acabo de descubrir la verdad:
buen final para una agonía que sangra
con cadencia de tortuga.
Ahora sólo un silencio que silba.
Y palabras.
Cientos, miles de palabras
que acaban por corromperse
en el punto exacto del esfínter
donde tu sexo me conjuraba
a pequeñísimos golpes de carne.
Todo yo cubierto de mentiras.
He trepado por las paredes de tu vientre
con tal verocidad,
que aún cargo sobre las manos
con todos los niños muertos
que no se atrevieron a nacer.
Te necesito hasta el vómito.
Pero cómo olvidar que te he compartido
con otros cuerpos
de tan extremada perfección
que han hecho del mío, síncope,
mutismo, apenas!
Son ellos quien ahora te reclaman.
Acabo de descubrir la verdad:
buen principio para la hierba
que habrá de brotar.
Con premura de conejo.
A SUE, por todo lo que ella y yo sabemos...

3 comentarios:

Anónimo dijo...

El cáncer tiene o se extirpa en su momento o acaba matándote . Todo esto podía haber quedado en nada, incluso con otros temperamentos que tuviéramos podría haber reforzado nuestra relación. Sin embargo ha terminado por matarnos.
Lo de meterte mano, la verdad que no le di más importancia, simplemente un calentón, somos todos adultos y ya está. Ese día se hizo tarde en tu casa y preferí quedarme. No tenía ni pijama ni nada y hacía bastante frío para dormir sin nada. Te abracé y luego bajé la mano y ya está. Después de eso me quedé dormido y es que ni me acordaba al día siguiente. A lo mejor había tomado vino en la cena o algo antes no sé porque tampoco lo recuerdo para tanto o tal vez fuera un simple calentón. Lejos estaba yo de pensar que eso te había sido el comienzo de la cuesta abajo. Supuestamente porque aun sin este episodio creo que nuestra situación no sería muy distinta. Pero en fin los hechos fueron así y así se afrontan. Yo vuelvo a pedirte perdón por lo ocurrido. De verdad no le di más importancia, de hecho hoy cuando me lo has recordado ni me acordaba de eso. Ni pensaba que hubiese sido para tanto. De haber pensado otra cosa me hubiera disculpado mucho tiempo antes. No añado nada a esto. Sólo que si este es el escollo de nuestra relación decirte que no me atraes, que sexualmente ando demasiado servido últimamente y que no tienes nada que temer en el futuro. Que fue una tontería , el calentón de un día y ya está. Con esto debería quedar extirpado el cáncer. Sin embargo no es así.
A partir de ese momento me empezaste a llamar menos, postura muy coherente cuando crees que a un amigo le gustas más de la cuenta por un tema de incomodidad con esa persona. Hasta aquí todo es coherente, sí señor. Pero a esta coherencia, choca de bruces con el resto de hechos que han sucedido desde entonces.
Porque yo desde ese día también había puesto una distancia emocional contigo que tu podías haber aprovechado en tu propósito de evitar confusiones conmigo. Y más bien hiciste lo contrario. Cuanto más me alejaba yo más te acercabas tú.
Además la distancia era un poco caprichosa, porque cuando tenías un problema no te frenaba ante el teléfono ni la imagen de mi mano asquerosa tocándote la polla. En el resto de las ocasiones, cuando estabas bien, sí efectivamente era un freno. Los seres humanos tenemos una memoria selectiva. El día en cuestión que estabas mal y te viniste a mi casa, yo te hablé sin tocarte ni una vez, sin el gesto afectivo más mínimo que se pudiera malinterpretar. Simplemente te ofrecí mi apoyo y mi consejo de amigo. ¿Como me respondiste a eso? Cualquiera pensaría que si yo te intereso nada más que por la amistad y quieres evitar confusiones, yo lo que haría en estas circunstancias sería un abrazo, tan normal o muy fuerte y decir “Eres un gran amigo, gracias”. Pero esto no fue lo que sucedió. Cuando nos despedimos yo esperé tieso como un palo a ver como te querías despedir, me abrazaste muy fuerte y yo también a ti y luego con toda la teatralidad y con la voz queda “te quiero mucho MI nen, te quiero mucho. El viernes hacemos una sesión de videoclub en tu casa vale? Tu y yo” “venga vale nos vemos” y me ofreciste los labios para darme un pico. Repito de todo esto lo de menos es el pico o el te quiero mucho con la voz que me lo dijo ni que se estuviera unos segundos largos mirándome sin decir nada embobado (¿a algún otro le dice Nayib “te quiero mucho” con la voz queda?, ¿después de decíroslo se queda unos segundos mirándote embobado y lo repite?). Y vuelvo a decir, aunque lo haga con más gente, si estoy incómodo con esa persona en concreto por un tema de confusión sentimental, evito hacerlo. Debo ser muy raro pero soy así
¿qué juego es este? Tú piensas que estoy interesado en ti. Yo pongo distancia entre los dos y tu no aprovechas esa distancia, antes bien intentas dar señales de lo contrario.
Justifícate Nayib venga, cual Pantoja detenida. Di que también haces las mismas cosas (las mismas yo diría parecidas, pero démosle la razón, las mismas) con Lucía, con Elena o con Miguel o con Agos. El problema es que ni Lucía, ni Elena ni Miguel, ni Agos te han metido mano ni estás intentando poner distancia con ellos para evitar posibles equivocaciones sentimentales.
Yo siento haberte metido mano. Pero eso en ningún momento justifica que sólo hayas venido a mí cuando estabas mal. No Nayib no lo justifica. Puedes decir misa. De hecho cuando menos deberías acercarte a una persona que piensas que está confundida emocionalmente, es precisamente cuando estás mal. Sin embargo cuando quedabas con tus amigos, ahí me podías llamar, porque no te voy a violar delante de ellos ¿no?. Algo no funcionaba en tu cabeza. O sí… quien sabe. Entonces siento lo de meterte mano, pero eso no ha sido el detonante de nuestra ruptura.
¿No sería que esa distancia era artificial? ¿no será que no te convenía? ¿no será que jugabas? ¿no será que yo era un amigo paraguas, de los que solo se utilizan cuando llueve? ¿no será que…. Esto último no te lo digo. Allá tu y tu cabeza. Tu sabrás lo que pasa por ella. A partir de hoy te doy ya por perdido. Tu puedes mentirte, autoconvencerte de lo que quieras, hacer el teatro que te plazca pero no sé si es lo que te conviene. Tú sabrás. Si quieres hablar conmigo hablamos. Sin crisparse, sin acusarse de nada, después de todo sólo somos amigos. yo en esta carta lo máximo que te acuso es de no haber gestionado bien la distancia con un amigo con el que querías evitar complicaciones sentimentales. El 99% de la gente no hubiera actuado como tú. Pero a mi tampoco me gusta la gente que actúa como el 99% de la gente. Cualquier otra acusación que encuentres aquí ha sido sin esa intención y te pido disculpas por anticipado.
Creo que te he demostrado sobradamente quien soy. Ahora tergivérsate lo que quieras. Te lo digo como amigo. Exactamente igual que te he dicho todas las cosas desde que te conozco. Por tu bien. No tengo ningún ánimo con esto de justificarme (que yo también tengo lo mío, tenía que haberte hablado de este tema hace mucho, tenía que haber sospechado que tu frialdad (intermitente, no la llamemos convenida) tenía como origen la noche aquella y no tenía que haber entrado en determinados juegos que no tengo edad yo para eso, no tenía que haber sido tan padre contigo, como tú dices ahora, no me lo pedías. Sabía que acabaría mal y tenía que haber rebajado nuestra relación, hasta convertirla en una amistad normal, tenía que haber eliminado los extras de golpe. Lo estaba haciendo poco a poco. Pero esa no era la forma. (Tal vez porque yo no te interesaba, pero los extras sí). Así podríamos ser todavía amigos. Pero bueno no se puede echar el tiempo atrás. Sólo se pueden reconocer los errores y yo reconozco estoy y cualquier otro que me seas capaz de razonar. Yo no te echo nada en cara de verdad, nada. Esto tenía que pasar algún día.

Anónimo dijo...

por cierto
¿cuando estoy más guapo ahora o cuando me conociste? a que estoy ahora más guapo. que viva la inociencia y la candidez!

Anónimo dijo...

Hola lindo joven,

¡GUAU¡ Como siempre me has dejado sorprendida con ésto. Esperaba muy sinceramente tu opinión en mi e-mail personal, pero nunca pensé que me la dieras con un texto mágnifico de los tuyos. De veras mil gracias....., ya no he tenido un regalo por tu parte para mi cumpleaños, he tenido dos. Esto me parece demasiado. Pero de veras te lo agradezco profundamente. Como siempre, sabes ver el fondo del asunto mucho antes que yo y bueno, ponerlo sobre papel ahí ya me dejas fuera de juego.

Sí, todo se ha quedado en palabras. 5 meses de escritura diaria para hablar de temas insignificantes y ahora un silencio que se me ha venido encima sin esperarlo ni quererlo. Sobre todo siento lo que ha pasado porque no he tenido la oportunidad de pedir perdón por algo que haya hecho mal sin saberlo ni quererlo y me queda de nuevo esa gran desilusión al amor.
Lo he perdido todo cuando han llegado las 21.00pm de esta noche y he salido de casa sin tener una llamada ni mensaje suyo. Pensé que esto era un justo castigo a lo que dije tan solo para intentar que me hablara. Me quedaba por pensar que se acordaría de mis palabras de "que tan solo quiero verte, conocerte y que te dejes dar un abrazo". ESE HUBIERA SIDO MI GRAN REGALO DE CUMPLEAÑOS POR SU PARTE.

No quería bajar al pueblo este fin de semana por no estar pendiente del móvil y de él en mi cabeza y ya ves, lo que me he traido puesto ha sido la desilusión que me ha llenado todo mi corazón desde que me puse en la carretera con camino de vuelta sin saber de él.

Ahora ya no quiero saber nada de él y de nadie en un largo tiempo..... La hierba crecerá, pero la verá el sol y la luna. Hacía tiempo que no volvía a confiar en nadie y me volví a equivocar de nuevo.

De nuevo mil gracias por todo y siempre. Yo no hubiera puesto esta conclusión en un poema tan brillante como este en mi vida. GRACIAS. Por cierto, las flores siguen perfectas como el primer momento. GRACIAS. Son las que me han dado un gran toque de color este fin de semana.
Sue